Según un nuevo estudio, una dieta rica en proteínas y carbohidratos podría ayudar a evitar la recuperación del peso perdido al reducir los antojos, el ansia de comer y el hambre.
La obesidad se produce cuando un individuo tiene una cantidad de grasa corporal mayor a la normal. Por lo general se define como el tener un peso de 20 a 30 por ciento arriba del peso normal para alguien de la misma edad, sexo y altura. La obesidad mórbida se define generalmente como el tener un peso de 50 a 100 por ciento arriba del peso normal para alguien de la misma edad, sexo y altura.
En un nuevo estudio, un total de 193 hombres y mujeres obesos fueron asignados al azar a consumir o un desayuno bajo en hidratos de carbono o uno alto en carbohidratos y proteínas durante un periodo de 32 semanas. Los investigadores midieron su glucosa en ayunas, sus niveles de lípidos y sus “puntuaciones de antojo” al inicio del estudio, en la semana 16 y durante el seguimiento que se les dio al final del estudio.
Ambos grupos tuvieron una pérdida de peso similar en la semana 16. Pero, entre la semana 16 y la final del estudio, los participantes en el grupo con desayunos de alto contenido de carbohidratos y proteína perdieron más peso. Mientras tanto, los del grupo con desayunos bajos en carbohidratos recuperaron peso en promedio. Los científicos descubrieron que un desayuno rico en hidratos de carbono y proteínas parece reducir el hambre y aumentar la sensación de llenura después de comer, y resulta en puntuaciones de antojo significativamente más bajas...
Para seguir leyendo, haz clic aquí...
Según un nuevo estudio, el consumo de suplementos de ácido fólico durante el embarazo puede reducir el riesgo de tener un niño con autismo.
El folato y el ácido fólico son formas de una vitamina B soluble en agua. El folato se encuentra naturalmente en los alimentos. El ácido fólico es la forma sintética de esta vitamina. El ácido fólico es bien tolerado en las cantidades que se encuentran en los alimentos enriquecidos y en los suplementos. Las fuentes de esta vitamina incluyen los cereales, los productos horneados, los vegetales de hoja verde (espinaca, brócoli, lechuga), el okra (quingombó o calalú), los espárragos, las frutas (plátanos, melones, limones), las legumbres, las levaduras, los hongos, la carne de órganos (hígado, riñones), el jugo de naranja y el jugo de tomate. Frecuentemente se utiliza el ácido fólico en combinación con otras vitaminas B en formulaciones del complejo de vitaminas B.
Se recomiendan los suplementos de ácido fólico para las mujeres en edad fértil para prevenir defectos del tubo neural. Parece haber disminuido el riesgo de defectos del tubo neural en muchos países desde que comenzó la fortificación de la harina y los cereales con ácido fólico...
Para seguir leyendo, haz clic aquí...
0 comentarios:
Publicar un comentario